Cada negocio que vende por WhatsApp o Instagram tiene años de conversaciones guardadas. Ahí está quién compró, quién quedó a medias y quién nunca recibió respuesta. HILO toma esos archivos y los devuelve convertidos en una base de clientes ordenada.
Bastián Núñez, fundador. Por qué el consejo de buscar clientes nuevos deja afuera lo más valioso que ya tienes.
Meta te deja descargar todas tus conversaciones. El archivo que entrega son miles de líneas de texto plano y carpetas de datos que un microempresario no puede abrir ni usar. Mientras tanto, en el negocio pasa esto:
Los clientes que ya confiaron en ti son el activo que nadie está mirando.
Es un derecho tuyo sobre tus propios datos. No hace falta conectar cuentas, dar contraseñas ni pedirle permiso a nadie.
Une a la misma persona que te escribió por Instagram y por WhatsApp, y entiende en qué terminó cada conversación.
Quién compró, quién quedó a medias, quién tuvo un problema sin resolver y a quién te toca escribirle esta semana.
Revisamos el mercado chileno, latinoamericano e internacional. Hay herramientas muy buenas, pero ninguna cierra el círculo: o te entregan los datos sin entenderlos, o los entienden para otra cosa, o solo miran hacia adelante.
HILO nace de un problema propio. Al separarse de sus socios, la única forma de conservar la cartera de clientes fue reconstruirla desde los archivos de exportación. Ese fue el primer prototipo.
Lo que existe hoy: un procesador funcionando, una base de datos en producción y un panel accesible desde el teléfono, con indicadores, buscador de contactos y fichas editables.
Lo que falta: convertirlo de herramienta interna en producto, para que cualquier persona suba su archivo y reciba su base sin que haya alguien detrás procesándolo.
De dónde sale HILO: dos negocios propios que viven de vender por mensajería.
Micro y pequeñas empresas con al menos un año operando, sin CRM, que venden por mensajería directa: servicios a domicilio y oficios, turismo y arriendo de corta estadía, comercio local que vende por Instagram, y creadores de contenido que monetizan por mensaje.
La tecnología que hoy ordena conversaciones y detecta oportunidades existe, pero llega empaquetada en herramientas caras, en inglés y pensadas para equipos de ventas con procesos formales.
Un negocio de una sola persona en la Región de Valparaíso no tiene cómo acceder a eso. No porque no exista, sino porque nadie se lo dejó a mano.
Esa es la brecha que HILO quiere cerrar: que la potencia de estas herramientas quede al alcance de alguien que no sabe de tecnología, en menos de treinta minutos, sin instalar ni configurar nada.
Lo que se puede sacar de ahí: tu mejor oferta, tu venta más icónica, tu ratio de conversión real.